¡Hola de nuevo! Se que hace mucho tiempo que no os cuento nada nuevo, pero es que he estado muy ocupada lavándome el pelo, haciendo la colada, sacando al perro, ya sabéis, lo típico. Pero hace una hora, mientras me comía un platazo de tempura de barramundi con ensalada y patatas fritas (vamos, el primo pijo del típico “fish & chips” de toda la vida o, para que lo entienda mi madre, “típica fritanga inglesa de pescado con patatas”) he dicho, ahora que me voy a la biblioteca, ¿qué puedo hacer? Estudiar “phrasal verbs”, verbos con “–ing” o con “to”, memorizar un poco de vocabulario, hacer unos ejercicios de tiempos verbales… no, creo que prefiero soltar una chapa espantosa. Así que aquí estoy, con mi portátil molón dándole a las teclas. A ver cuando puedo subirlo a la web que aquí no tengo internet…
Bueno, vayamos a lo interesante, qué cosas pueden suceder en Brisbane en pocas de semanas…
Ya no se si fue la semana pasada o la anterior… la cuestión es que fui a la cena de gala de un congreso de cuánticos chalados (el Word me acaba de reemplazar cuánticos por cuentitos u_uU). Si, una cena como esa de Zaragoza a la que ciertas personas (para ser mas exactos dos mozas muy malvadas) querían que Jaione y yo (ignorantes de la vida) fuésemos de tiros largos y muchas capas de maquillaje… Cuanta maldad… La cuestión es que fui de acompañante a la cena en un sitio de alto estandin, digno de mi presencia, un hotel del copón de la baraja en Gold Coast (si, como el tabaco XD) y al que la mayoría de la gente fue en bermudas y sandalias con calcetines. La cena no fue para echar cohetes, el plato fuerte era un amago de sushi demasiado cocinado. Lo divertido del asunto fue que estaba sentada al lado de un indio de los de turbante, no de los de plumas, y al que no entendía nada. Al final le tuve que decir que me disculpara, que estaba aprendiendo ingles y que no le entendía. Un rato mas tarde Román me dijo que ese chico siempre tiene que repetirle las cosas cuatro veces antes de entenderle. Este descubrimiento me hizo sentirme un poco mejor, ya que me hacía ver que no era tan inepta estudiando idiomas como había terminado pensando. Treinta segundos mas tarde estaba hablando con el brasileño que tenía Román a la izquierda y al que comprendía perfectamente sin necesidad de arrugar el entrecejo. Yo creo que el indio igual se mosqueó un poco y pensaba que le estaba vacilando… pero a mi plín cataplín…
A esta cena estaba también invitado Cirac, el físico español al que dieron el premio Príncipe de Asturias de Ciencias en 2006. No le conocí pero pase al lado de él cuando salía por la puerta del hotel. Bueno, si queréis ya os firmo unos autógrafos. Aunque podría hacer unas camisetas… ya veo el negocio… Puestos a tener premios monárquicos también podía haber venido la selección española de baloncesto, o Bill Gates… bueno, este no…
¿Sabéis? Ayer hice mi primera entrevista en inglés. Fue de esas que te hacen para ubicarte en un nivel cuando empiezas un curso de idiomas. Como empiezo el lunes que viene fui ayer para que me entrevistasen. El profesor que me tocó era muy majete y estuvimos charlando un ratito. Me dijo que en Australia en general necesitan muchos ingenieros. Que a los extranjeros que dicen “soy ingeniero” demasiado alto enseguida les pegan un visado en el pasaporte. Después me dijo que me iba a hacer rica, y como no sabía como se decía “ya será menos” en ingés, preferí regalarle una carcajada, pero no de las malvadas, de las otras. XD
El domingo me pasó una cosa espectacular. Vi un gorrión. Y diréis… pues vaya cosa que nos cuentas… Pues si señores, aquí ver un gorrión es todo un acontecimiento. Y diréis, ¿por qué? Pues porque entre tanto ibis, cuervo, pavo, pajarito raro con el pico blanco, pájaro que parece una golondrina pero que no lo es, ovni y demás conjunto de cosas indeterminadas y voladoras al mismo tiempo, una se sorprende diciendo al que tiene al lado “¡Anda, un gorrión!”. Acto seguido comienzas a analizar la frase para darte cuenta de que se te está yendo la pinza a Tudela… o mejor dicho, a Toowoong. Lo único que puede uno decir en estos casos es “no worries”, expresión típica australiana que Albert Solé, traductor del libro de
Terry Pratchett “El país del fin del mundo”, tradujo como “calma y tranquilidad”. No hay un australiano que no la use cuatro o cinco veces en cada frase, y lo mejor del asunto es que funciona, porque ellos menos estresados están cualquier cosa, incluso morenos.
También están gordos. Bueno, hay de todo. El típico australiano es cachas, está en forma, es deportista, hace barbacoas y surf (a veces las dos cosas al mismo tiempo) y bebe cerveza XXXX, que por cierto está muy rica, y eso que a mi la cerveza psa… Pero lo que yo no sabía es que es el 2º país con mayor índice de obesidad del mundo. Se nota mucho en la televisión. Están todo el rato poniendo anuncios de productos adelgazantes, gimnasios con planes de adelgazamiento, gente que reparte comida dietética a domicilio, etc. Esto ha llegado al extremo de hacer un reality show sobre gente obesa que quiere adelgazar. El programa se llama “The Big Loser” literalmente “El Gran Perdedor”. El título a mi me parece bastante jebi, pero que le vamos a hacer, si vas a la tele atente a las consecuencias de los chistecitos fáciles… El funcionamiento del juego es el siguiente. Cogen a unas 16 personas, las meten en un gimnasio, los machacan hasta que se desmayan y después les dan comidas bajas en calorías del tipo ensalada, que la mayoría ni ha oído mencionar. El que más peso proporcional pierde, gana. Es decir, el que mas kilos lleva encima tiene que adelgazar mas. Los participantes oscilan entre los 108 y los 255kg. Hubo debates acerca de que la chica que pesaba los 108 estaba demasiado delgada para participar… en fin… muy jebi me parece a mi todo esto… pero… “no worries”.
Por último solo quería comentaros una cosa mas (si es que alguien ha llegado a leer hasta aquí abajo…). Tengo agujetas en el brazo derecho (T_T). Es por culpa de mi
“Wii” y del
“Wii Sports”, jeje... Estoy enganchadísima al juego de tenis, pero las agujetas están producidas por unos partidos de baseball y unos combates de boxeo que me han dejado tiesa como unas bragas almidonadas. Parezco un clic de playmobil, no me puedo rascar la espalda >_<.oO(seamos fisnas…) En fin, lo que tiene una que sufrir por tener wii… Cuando vengáis ya echaremos algunas partidillas, a los bolos por ejemplo… O si también os compráis una consola me avisáis y jugamos online (para las que no sepan que significa, online quiere decir que jugamos conectados a Internet cada uno desde su casa). Solo una cosa más, el
Zelda es increíblemente
increíble…
Espero tardar menos en postear la próxima vez porque tengo un par de eventos a los que asistir dignos de mención… y hasta aquí puedo leer…
Un besico y a dormir…