Ains… siempre se me queda el pobre blog largas temporadas sin cositas nuevas, luego la gente deja de leerlo… evidentemente… se olvida… XD Bueno, tengo un par de cosas que contaros, allá van.
Se acabó lo que se daba. He terminado mi curso de inglés en el ICTE. La barbacoa de fin de curso fue todo un acontecimiento. Todos tristes y yo más porque ahora me venía una temporada de no hacer nada y mirar a la pared. Total que todos querían sacarse fotos conmigo, pero con una condición, que se me viesen bien los ojos, jeje… será para decir a sus amigos en su país “¡Conozco a una chica con los ojos azules!”. Yo como siempre, me dejé la cámara de fotos en casa. Les di mi emilio para que mandasen fotitos, pero los muy membrillos todavía no me han mandado nada. Un día de estos me pasaré por el ICTE para echarles la bronca, que yo quiero mis fotos con mis chinitos… Total, que como ante mi se encontraba un vacío de tiempo sin tener nada que hacer, después de comer canguro a la barbacoa, me fui con Feña y Jan (los chilenos) a una clase de didgeridoo. Nos reímos un montón. Resulta que a parte de las tiendas de recuerdos típicas que hay por aquí como en todas partes (las australianas tienen regalos mas refinados que las españolas), hay en el centro de Brisbane una tienda regentada por aborígenes que tienen un taller donde puedes pintar el boomerang o el didgeridoo que te acabas de comprar. Es aquí donde el monitor de pintura aborigen si te apetece y te hace gracia, te enseña a tocar el didgeridoo que has pintado para que puedas deleitar a tu familia cuando vuelvas a casa “wooungwooungwooung…”. Total, que allí nos plantamos los tres y nos unimos a los otros 5 guiris que había. Aprendimos primero a hacer pedorretas dentro del trasto, cosa que nos costó un buen rato y un par de mareos por exceso de oxígeno en el cerebro jeje… Después, cuando la pedorreta simple estaba mas o menos dominada, aprendimos el sonido del canguro, el cocodrilo, el bumerang y no se cuantas cosas más. Fue muy divertido, pero terminamos agotados y mareados así que nos fuimos a tomarnos una batido. ^_^ Son buenísimos aquí los batidos, pero… no se pueden comer demasiado a menudo, es mala para el culo y la cartera.
Este fin de semana fue el “Buda Festival” en el centro. Era una fiestecita que organizaba la comunidad budista que hay en Brisbane para celebrar el nacimiento de Buda. Fuimos el sábado por la tarde porque había fuegos artificiales malísimos como siempre, pero como tenemos más moral que el alcoyano pues allá nos fuimos. Había un montón de puestecitos donde vendían desde Budas y libros de meditación hasta muñequitos de la peli “Pesadilla antes de Navidad” para colgar del móvil y zapatillas de Pucca. También había una zona de puestecitos de comida china que olía fatal, pero como teníamos hambre nos arriesgamos. Nos compramos unos pinchos con unas bolas de pescado que parecían de lo más decente que se veía, pero estaban asquerosas igualmente u_uU Más tarde nos encontramos al jefe de Román que iba con su novia y sus amigos y nos dijo que toda la comida era vegetariana, así que la porquería que comimos a saber lo que sería, no quiero ni pensarlo… Terminamos cenando una especie de pizzas húngaras que había también y que los chinos comían por “exótico” y nosotros por ser lo que menos posibilidades tenía de provocarnos una úlcera. Me acordé de cuando mi prima Usoa se fue a china. Ahora se lo que sentía a la hora de la comida… :S Lo que mas me sorprendió fue ver la cantidad de australianos que eran budistas. Paseando llegamos a un anfiteatro enorme que hay en South Bank y donde había una misa budista, y a parte de gente oriental había un montón de australianos. Supongo que estará de moda desde que medio Hollywood ha dejado la cienciología para raparse el pelo y ponerse una túnica naranja, como ha hecho o va a hacer el elfo-pirata Orlando Bloom (es el primo lejano del pitufo-filósofo).
Volviendo al día a día casi me vuelvo loca una semana encerrada en casa sin mucho que hacer excepto buscar trabajo y pintar un dibujillo. Me dijeron que la universidad donde trabaja Román tiene clases gratuitas de conversación para esposas de estudiantes y como preguntar es gratis allí nos fuimos Feña y yo. Ahora lunes, miércoles y viernes de 10 a 12 del mediodía vamos a clase de conversación gratis. Los profesores son unos ancianitos adorables que fueron profesores de inglés en su día y que ahora se aburren en casa y así matan el tiempo. Las señoras se parecen a las abuelitas de pelo blanco que hacen pasteles y que salen en las pelis yankis y el profesor que tuvimos el miércoles era lo mismo pero en versión masculina. Hablando con unas compañeras esta mañana me han dicho que hay una profesora que da clases de preparación para el examen IELTS, que es un examen que dice cual es tu nivel de inglés y que aquí en algunos trabajos piden que tengas una nota determinada. A ésto si que me apuntaré porque en unos meses iba a ir a unas clases para prepararme para el examen que costaban un montón. Veamos que tal funciona el método de enseñanza “abuelita”. Ya os contaré.
Ahora me despido hasta pronto, no sin antes desearos felices sueños.
^_^
Se acabó lo que se daba. He terminado mi curso de inglés en el ICTE. La barbacoa de fin de curso fue todo un acontecimiento. Todos tristes y yo más porque ahora me venía una temporada de no hacer nada y mirar a la pared. Total que todos querían sacarse fotos conmigo, pero con una condición, que se me viesen bien los ojos, jeje… será para decir a sus amigos en su país “¡Conozco a una chica con los ojos azules!”. Yo como siempre, me dejé la cámara de fotos en casa. Les di mi emilio para que mandasen fotitos, pero los muy membrillos todavía no me han mandado nada. Un día de estos me pasaré por el ICTE para echarles la bronca, que yo quiero mis fotos con mis chinitos… Total, que como ante mi se encontraba un vacío de tiempo sin tener nada que hacer, después de comer canguro a la barbacoa, me fui con Feña y Jan (los chilenos) a una clase de didgeridoo. Nos reímos un montón. Resulta que a parte de las tiendas de recuerdos típicas que hay por aquí como en todas partes (las australianas tienen regalos mas refinados que las españolas), hay en el centro de Brisbane una tienda regentada por aborígenes que tienen un taller donde puedes pintar el boomerang o el didgeridoo que te acabas de comprar. Es aquí donde el monitor de pintura aborigen si te apetece y te hace gracia, te enseña a tocar el didgeridoo que has pintado para que puedas deleitar a tu familia cuando vuelvas a casa “wooungwooungwooung…”. Total, que allí nos plantamos los tres y nos unimos a los otros 5 guiris que había. Aprendimos primero a hacer pedorretas dentro del trasto, cosa que nos costó un buen rato y un par de mareos por exceso de oxígeno en el cerebro jeje… Después, cuando la pedorreta simple estaba mas o menos dominada, aprendimos el sonido del canguro, el cocodrilo, el bumerang y no se cuantas cosas más. Fue muy divertido, pero terminamos agotados y mareados así que nos fuimos a tomarnos una batido. ^_^ Son buenísimos aquí los batidos, pero… no se pueden comer demasiado a menudo, es mala para el culo y la cartera.
Este fin de semana fue el “Buda Festival” en el centro. Era una fiestecita que organizaba la comunidad budista que hay en Brisbane para celebrar el nacimiento de Buda. Fuimos el sábado por la tarde porque había fuegos artificiales malísimos como siempre, pero como tenemos más moral que el alcoyano pues allá nos fuimos. Había un montón de puestecitos donde vendían desde Budas y libros de meditación hasta muñequitos de la peli “Pesadilla antes de Navidad” para colgar del móvil y zapatillas de Pucca. También había una zona de puestecitos de comida china que olía fatal, pero como teníamos hambre nos arriesgamos. Nos compramos unos pinchos con unas bolas de pescado que parecían de lo más decente que se veía, pero estaban asquerosas igualmente u_uU Más tarde nos encontramos al jefe de Román que iba con su novia y sus amigos y nos dijo que toda la comida era vegetariana, así que la porquería que comimos a saber lo que sería, no quiero ni pensarlo… Terminamos cenando una especie de pizzas húngaras que había también y que los chinos comían por “exótico” y nosotros por ser lo que menos posibilidades tenía de provocarnos una úlcera. Me acordé de cuando mi prima Usoa se fue a china. Ahora se lo que sentía a la hora de la comida… :S Lo que mas me sorprendió fue ver la cantidad de australianos que eran budistas. Paseando llegamos a un anfiteatro enorme que hay en South Bank y donde había una misa budista, y a parte de gente oriental había un montón de australianos. Supongo que estará de moda desde que medio Hollywood ha dejado la cienciología para raparse el pelo y ponerse una túnica naranja, como ha hecho o va a hacer el elfo-pirata Orlando Bloom (es el primo lejano del pitufo-filósofo).
Volviendo al día a día casi me vuelvo loca una semana encerrada en casa sin mucho que hacer excepto buscar trabajo y pintar un dibujillo. Me dijeron que la universidad donde trabaja Román tiene clases gratuitas de conversación para esposas de estudiantes y como preguntar es gratis allí nos fuimos Feña y yo. Ahora lunes, miércoles y viernes de 10 a 12 del mediodía vamos a clase de conversación gratis. Los profesores son unos ancianitos adorables que fueron profesores de inglés en su día y que ahora se aburren en casa y así matan el tiempo. Las señoras se parecen a las abuelitas de pelo blanco que hacen pasteles y que salen en las pelis yankis y el profesor que tuvimos el miércoles era lo mismo pero en versión masculina. Hablando con unas compañeras esta mañana me han dicho que hay una profesora que da clases de preparación para el examen IELTS, que es un examen que dice cual es tu nivel de inglés y que aquí en algunos trabajos piden que tengas una nota determinada. A ésto si que me apuntaré porque en unos meses iba a ir a unas clases para prepararme para el examen que costaban un montón. Veamos que tal funciona el método de enseñanza “abuelita”. Ya os contaré.
Ahora me despido hasta pronto, no sin antes desearos felices sueños.
^_^


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